Estimaciones y facturas de techos, hechas como cotiza un techador.
Cotiza por square, muestra las líneas que las cotizaciones baratas dejan fuera y cobra los trabajos de seguro en el orden en que llegan los cheques. Para techadores independientes y cuadrillas pequeñas.
Cotiza por square y cuenta la pendiente y el desperdicio antes que el proveedor.
Un software de estimaciones para techos tiene que pensar en squares, porque así se cotiza un techo y así se piden las tejas. Un square son 100 pies cuadrados de superficie de techo, no de plano, así que el área medida en planos se queda corta en cualquier techo con pendiente. Entre más empinado, más grande el error.
Luego viene el desperdicio. Un techo sencillo de teja arquitectónica suele llevar alrededor de 10 por ciento, un techo con muchas limas, valles y buhardillas cerca de 15, y el metal de junta alzada como 5. Si no lo cuentas, el trabajo que se veía rentable en papel se come tu ganancia en la tienda de materiales.
En Jobkore cada línea lleva su propia unidad: squares para la teja y el desmonte, pies lineales para la ventila de cumbrera y el goterón, por pieza para las botas de tubo y para cada hoja de cubierta. La estimación suma todo, así el cliente ve un total claro y tú ves cada cantidad detrás. Carga el paquete de techos y tu catálogo empieza con líneas de teja, metal y techo plano, desmonte por square de una o dos capas, ventila de cumbrera, tapajuntas y botas de tubo, con precios promedio nacionales que cambias por los tuyos.
Lo que Jobkore no hace es medir el techo. Trae tus medidas de la cinta, del dron o de un reporte de medición, y Jobkore las convierte en una cotización que el dueño puede leer y firmar.
Detalla las líneas que una cotización barata deja fuera.
Cuando el dueño de casa compara tres cotizaciones de techo, a la más baja casi siempre le falta algo, y una estimación detallada es como le enseñas qué. El desmonte y un contenedor del tamaño correcto para los squares. Membrana de hielo y agua en aleros, valles y penetraciones. Underlayment sintético en el resto del techo.
Goterón en todos los aleros y bordes, que muchos departamentos de construcción ya exigen aun en un cambio de techo. Tira de arranque. Tapajuntas escalonado y contratapajuntas donde el techo toca una pared o una chimenea. Botas de tubo nuevas en vez de las agrietadas del techo viejo, teja de cumbrera que combine y ventilación que de verdad cumpla con lo que pide el ático. Y al final, una barrida con imán para recoger los clavos del jardín.
Agrupa todo en secciones (desmonte, cubierta, underlayment y tapajuntas, techo, ventilación, limpieza) y la cotización se lee como un plan y no como un número. Adjunta hasta 20 fotos a la estimación y hasta 6 en una sola línea, así la foto de la bota rota queda junto a la línea que la cambia.
Detallar también protege la garantía. Las garantías del fabricante muchas veces piden el sistema completo de accesorios, y una cotización que lista cada componente es la prueba de que se instaló. Más sobre lo que el cliente de verdad lee en una estimación.
Pon la cubierta podrida en la cotización antes de que la encuentre el desmonte.
En un techo viejo vas a encontrar cubierta podrida, y la única pregunta es cuántas hojas. Pon en la estimación una partida provisional para la cubierta, un presupuesto calculado para las dos a cuatro hojas que suele necesitar un techo viejo, y anota al lado tu precio por hoja. El dueño firma sabiendo que esa partida es un estimado y cuánto cuesta cada hoja adicional.
Si al desmontar salen nueve hojas en lugar de tres, la diferencia entra a la factura como una orden de cambio. El dueño la firma en línea y el total de la factura se ajusta solo. Al final nadie discute, porque la tarifa estaba en la cotización original y la firma está en el cambio.
Lo mismo con el tragaluz que llevaba años goteando sobre la estructura, o con una segunda capa de teja que nadie mencionó. Escríbelo, que lo firmen y sigue trabajando. El proceso de órdenes de cambio que funciona es el que haces el mismo día que encuentras el problema.
Hank sabe lo que lleva un techo.
Jobkore incluye a Hank AI™, un asistente que conoce el oficio que elegiste al registrarte. Para un techador, eso quiere decir que conoce la lista de arriba. Cuéntale el trabajo escribiendo o con una nota de voz: 28 squares con pendiente 8/12, una capa que desmontar, dos chimeneas, tres botas de tubo y ventila de cumbrera de punta a punta.
Hank arma la estimación por secciones, con las cantidades y el desperdicio normal para ese tipo de techo, con precios tomados primero de tu propio catálogo. Cambia lo que quieras, o pídele que lo cambie. Si el trabajo es un reclamo de seguro, pídele que la acomode como la lee un ajustador: cada línea detallada, el desperdicio en su propia línea y los gastos generales y la ganancia por separado.
Activa la revisión antes de enviar y Hank compara la cotización con esa misma lista de techos. Si falta el goterón, si reusaste las botas de tubo o si no hay línea de permiso, te lo señala y puede agregar la línea que falta o una partida provisional. En una revisión nunca cambia tus precios. Tú la revisas y la mandas.
Los trabajos de seguro se pagan por partes. Cóbralos en el mismo orden.
Un trabajo de tormenta casi nunca se paga con un solo cheque. Con una póliza típica de costo de reemplazo, la aseguradora manda un primer cheque por el valor real en efectivo, el dueño debe el deducible y la depreciación retenida se libera cuando el trabajo termina. Perseguir esos tres pagos en tres papeles distintos es como se pierde dinero.
Jobkore los pone en una sola factura como un calendario de pagos: filas con nombre y cada una con su fecha, como "Deducible", "Seguro, primer cheque" y "Liberación de depreciación". Los pagos llenan las filas en orden, así que ponlas en el orden en que llega el dinero; la última fila siempre es el saldo, así las cuentas siempre cuadran. El dueño paga el deducible con tarjeta o transferencia desde el enlace de la factura, y tú registras cada cheque del seguro cuando llega.
Las leyes de cada estado también cuentan. La ley de Nueva York para contratistas de techos prohíbe que un techador exija un anticipo, pero permite facturar los materiales cuando se entregan, avisando el costo por escrito con anticipación, y el resto al terminar. Eso son dos filas en el mismo calendario. Revisa las reglas de tu estado antes de pedir dinero por adelantado.
Pagos en línea, con recordatorios que se mandan solos.
Cada factura sale con un enlace de pago. El dueño paga con tarjeta o transferencia bancaria desde su teléfono y el dinero cae en tu cuenta. Stripe cobra su tarifa normal de procesamiento y Jobkore no le pone nada encima. Si un pago se atrasa, Jobkore manda recordatorios al día 1, al 7 y al 14, y luego se detiene.
Todo funciona desde tu teléfono, y la app completa está en español además de inglés, Hank incluido. Las facturas y los pagos se sincronizan en un solo sentido con QuickBooks Online, así tu contador no captura nada dos veces.
Si también instalas canaletas o siding, lo cobras desde el mismo catálogo; mira siding y canaletas. Los trabajos de agua y tormenta están en la página de restauración, y los instaladores de paneles tienen su propia página de solar. El precio está en la página de precios: un plan con todas las funciones.
Preguntas frecuentes.
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